Hay cuentos que salen como por encanto. Gos es un perro vagabundo que decide abandonar el mundo de perros donde han vivido su madre y sus hermanos. Los perros vagabundos no tienen que dar explicaciones a nadie y él busca estrellas preguntando a quienes no tienen reparos en hablar con un perro vagabundo. Y las acaba encontrando cerca, en un lugar insospechado…

Luego viene una ilustradora como Tesa, que inventa multitud de cielos estrellados que no tienen nada de negros, tan cálidos como pueden serlo para un perro que ama las estrellas. Y que es capaz, con su exigente estilo, de hacer homenajes a los perros de Goya y de Saura.

Y el resultado es este libro tan bien cuidado, que espero leer pronto a alguien, a la cabecera de una cuna…



El libro ha sido traducido al euskera por Ibaizabal :