Agustín Fernández Paz, Alfredo Gómez Cerdá, Andreu Martín y Iaurne Ribera, Ángel Galeano H., Antonio García Teijeiro, Blanca Álvarez, Care Santos, Carlo Frabetti, Carlos Albeiro Agudelo, Ema Wolf, Esther Fleisacher, Evelio José Rosero, Fernando Lalana, Fernando Marías, Francisco Montaña, Gonzalo España, Gonzalo Moure, John Galán Casanova, Jordi Sierra i Fabra, José Luis Díaz-Granados, Laura Gallego, Lucía Estrada, Maite Carranza, Mariasun Landa, Marilar Aleixandre, Mario Mendoza, Montserrat del Amo, Pedro Arturo Estrada Z., Pilar Lozano, Ricardo Gómez.

Jordi Sierra i Fabra, gran escritor español, ha invitado a sus amigos, “lo mejor de cada casa”, a escribir una historia para este libro, cuyas regalías serán donadas a favor de la Fundación Jordi Sierra i Fabra que funciona en la ciudad de Medellín, Colombia.


Prólogo de Jordi Sierra i Fabra

Atlántico: 30 historias de dos mundos,31 autores universales, un mismo aliento creativo y benéfico.

Siempre había tenido envidia del mundo del rock. Lo confieso: mucha envidia. Y no hablo de la trastienda, los discos, los conciertos, las giras, el falso oropel de la fama… Hablo de algo mucho más simple pero extraordinario: la vitalidad y el compromiso de la mayoría de estrellas musicales para con su tiempo.

Durante parte de mi vida he pertenecido a este universo como comentarista musical e historiador de rock. He visto cómo Paul McCartney levantaba el teléfono, llamaba a unos amiguetes, y se montaban un festival benéfico. Y cómo a Bruce Springsteen, Sting, Peter Gabriel, Bono, Elton Iohn y otros les bastaba con hacer lo mismo para editar un disco que sirviera para algo más que para engordar sus cuentas. Los discos a beneficio de damnificados por guerras, hambrunas y otras muchas causas son moneda corriente en el panorama rockero, la historia está plagada de ellos.Pero, ¿y en el mundo de la literatura?

¿Cuántos libros existen en el mundo con la colaboración de escritores de primera fila y destinados a una causa benéfica? ¿Alguien se imagina lo que cuesta poner de acuerdo a una o dos docenas de egos? Pues aquí, con esta obra única y ejemplar. se ha conseguido. Lo hemos conseguido. Personalmente me he quitado la espina clavada durante tantos años de rockero impenitente. Y no es un libro corriente. Lo que tienes entre las manos es una verdadera antología de la mejor palabra escrita de nuestro tiempo, porque son nada menos que 31 escritores, 31 personalidades, 31 genios (bueno, eso contándome a mí mismo), los que han colaborado por una causa común.

Y también me bastó con levantar el teléfono, o mejor dicho, aprovechando la tecnología, con mandar unos pocos correos electrónicos.

¿Cómo fue?

Bien, ¿me permitís un poco de historia? Después de toda una vida dedicada a la literatura, y preferentemente a la literatura para niños y jóvenes, y después de ver cómo cientos, miles de chicos y chicas repetían los mismos esquemas con los que me tropecé yo en mi adolescencia (soledad, falta de oportunidades, inseguridad propia o ajena, padres que no entienden la pasión de sus hijos por escribir, burlas de los compañeros, etc). en 2004 puse en marcha en Barcelona la Fundació Iordi Sierra i Fabra. Mi objetivo: dar una oportunidad a los menores de 18 años de probarse a sí mismos como escritores. Lo primero que hizo la Fundació fue crear e impulsar el Premio Literario Iordi Sierra i Fabra para Jóvenes, un premio dirigido a los menores de 18 años que cuenta con el apoyo de la Fundación Santa María y la Editorial SM, que publica cada año al ganador. Ya desde el primer año, la calidad de los originales que optan al galardón conmocionó al jurado. Los cientos de chicos y chicas que ya han concursado prueban muchas cosas, entre ellas la vitalidad de la palabra escrita y que el sueño de muchos y muchas por convertirse en novelistas es hoy tan fuerte como cuando yo era niño.

En el mismo momento de crear la Fundació de Barcelona en 2004 (Fundació. sin la “n” final, porque en Barcelona se habla el catalán y en catalán se escribe así). puse en marcha la Fundación Taller de Letras Iordi Sierra i Fabra en Medellín, Colombia. ¿y por qué? Las razones son muchas, demasiadas para resumirlas en este prólogo. Pero algunas podrían ser estas: mi amor por Latinoamérica, el amor que Colombia me ha demostrado siempre a mí y a mis libros, el hecho de que sea el único país americano con un conflicto armado latente, los muchos desplazados derivados de él, la apuesta por la cultura que se ha hecho de forma decidida para combatir la violencia …

La Fundación Taller de Letras Iordi Sierra i Fabra es pues, casi en la práctica, una ONG cultural independiente, hermanada con la de Barcelona, pero que funciona de modo autónomo, y que en estos años ha dado muestras de una vitalidad y una profesionalidad excepcionales mediante el aporte de un numeroso grupo de jóvenes que están dedicando su vida y sus energías no sólo a ella, sino a trabajar para la sociedad en la que viven y de la que depende su futuro y el de sus hijos. En estos años. primero Medellín, y poco a poco todo Colombia, han sabido de este esfuerzo. En 2007 fuimos propuestos para el Premio Asahi de Cooperación, que otorga el IBBY cada dos años, y llegamos a la final del mismo en 2008. Es una de las recompensas más felices de lo que estamos haciendo. Pero la principal recompensa son los miles de niños y jóvenes que en estos años se han beneficiado de libros, talleres, encuentros con autores, seminarios, juegos literarios, festivales de cine o cultura en general y un largo etcétera de actividades.

En 2007 un acuerdo con el Ministerio de Cultura de España y la Alcaldía de Medellín permitió que algunos de los mejores escritores españoles viajaran a Medellín y a Bogotá para dar charlas y conocer de cerca las actividades de la Fundación. Un trabajo por el que no cobraron absolutamente nada, es justo mencionarlo. A su regreso, entusiasmados, felices, comprometidos, ellos mismos propusieron escribir un libro de relatos cuyos beneficios fueran para el Taller de Letras. Reconozco que mi intención era pedirles ese trabajo abusando de su amistad, pero no hizo falta. Generosamente la idea fue suya. Este libro lo editó SM en España a fines de 2008.

A partir de aquí, nació en mi mente el loco proyecto de hacer una segunda obra benéfica, pero esta vez hermanando a autores españoles y colombianos. Cuando hice el primer listado de candidatos, como un Bruce Springsteen o un Bono de la literatura, poco podía imaginar (y soy un optimista nato), la respuesta que mi propuesta iba a merecer. Los 20 iniciales se convirtieron en 25, y luego en 30. Corrió la voz, y tanto en España como en Colombia, hubo escritores que me dijeron que “querían estar en ese libro” o que “si los dejaba al margen, se acabaría nuestra amistad”. Nadie quería quedarse fuera. A todos les apetecía colaborar con su trabajo, aportar su granito de arena. Fue algo conmovedor, hermoso, y me sentí aquel rockero que envidiaba el espíritu solidario de las estrellas del rock. Cierto que estos autores son amigos y colaboradores de la Fundación, pero en estos tiempos regalar el talento no siempre está al alcance de todos, sino de unos pocos.

En marzo de 2008 le propuse a María Candelaria Posada, directora de literatura infantil y juvenil de Editorial Normal, la edición de este libro. Su entusiasmo fue idéntico al de los escritores. Me dijo que sí de inmediato. En septiembre, a los seis meses, la obra estaba completa. Cuando me preguntó cómo iba a titularse, espontáneamente, por pura intuición, le dije que puesto que era una antología que hermanaba a España y a Colombia, a través de la lengua y de ese océano que baña nuestras riberas, el títuloideal sería Atlántico, y de subtítulo, 30 historias de dos mundos. Así fue como cerramos el acuerdo.

Los 31 escritores de los 30 relatos (hay un relato escrito a cuatro manos, dos cabezas) atesoran grandes obras, grandes éxitos y grandes trayectorias en su mayoría. Premios Nacionales de Literatura, ganadores de los principales premios literarios de literatura infantil y juvenil. ventas masivas, el reconocimiento del público, novelas llevadas al cine… Los hay desde veteranos con 80 años como la gran Montserrat del Amo, hasta principiantes con futuro como Carlos Albeiro Agudelo. Aquí hay autenticas primicias, como por ejemplo un “Flanagan” inédito de Andreu Martín y Jaume Ribera, o uno de los pocos relatos escritos por la joven revelación española de la última década, Laura Gallego, más habituada a novelas de largo recorrido, y que aceptó el reto de escribir una historia corta. Además, se ha dado también una ventana a la poesía, y varios poetas se han unido con sus trabajos, para demostrar que no debe de haber separaciones entre ambos géneros. Tenemos incluso una “invitada especial”, Ema Wolf, argentina, que vendría a ser algo así como el toque exótico de esta “confabulación” hispano-colombiana. Citar los nombres o los méritos de los que forman el pedigrí de Atlántico me llevaría demasiadas páginas, máxime cuando además todos son amigos, y si están aquí es por algo, además de su entusiasmo y generosidad.

Pero lo fundamental sigue siendo que algunos de los más grandes autores de libros para niños y jóvenes se han unido en pro de una causa común: aportar algo a una Fundación que revierte los medios que le llegan en prestar un servicio a la sociedad. Los beneficios de esta antología servirán para ello en Medellín, en Colombia.

A todas y todos, a mis “Atlánticos”, mi gratitud emocionada.

Jordi Sierra i Fabra, noviembre de 2008


Este libro publicó mi cuento Viaje al Azul, que posteriormente apareció en en el libro de relatos Tras el cristal , de la editorial SM.