Mirando los detalles de las cosas...
Durante mucho tiempo me preguntaron si iba a escribir la continuación de "Ojo de Nube" y yo dije que no; que la historia era conocida ya: los crow tuvieron que huir hacia el norte, perseguidos por los cazadores blancos, y pasado el tiempo acabaron confinados en reservas, tanto en Estados Unidos como en Canadá.
Pero al cabo del tiempo encontré un motivo: hablar del papel de las mujeres indias en la supervivencia de las tribus, de cómo aprendieron a montar a caballo y de cómo preservaron las tradiciones y costumbres, incluyendo imaginadas canciones, generación tras generación.
Así, la historia se cuenta casi setenta años después, por una mujer misteriosa de la que no sabemos nada hasta cierto punto ("entonces nací yo...", se dice avanzado el libro).
He contado como en Ojo de Nube, con las magníficas ilustraciones realizadas por mi amigo Jesús Gabán.